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Por qué 3 áreas de ética profesional y empresarial? 

La ética empresarial y profesional es filosofía política aplicada que debe su método de análisis al concepto de justicia.

 

Así, nuestro enfoque epistemológico de la ética profesional y empresarial se basa en la tradición aristotélica que continúa con Santo Tomás de Aquino y varios intelectuales contemporáneos como Karol Wojtyla, John Finnis y Alasdair MacIntyre.

 

En la tradición aristotélica, la justicia universal se define como “dar a cada uno lo que le corresponde”. Sin embargo, estas relaciones de equilibrio aplicadas al trato entre las personas se aplican particularmente a tres esferas, que incluyen (i) las relaciones de intercambio conmutativo, (ii) las de distribución-contribución y (iii) las reguladas por la ley. De acuerdo con esto, podríamos considerar tres ámbitos de práctica en las actividades profesionales y empresariales, es decir, los mercados, las organizaciones y los ámbitos sociales.

Justicia en los mercado

En el campo de los negocios, la justicia conmutativa ocurre en los intercambios de mercado. Aquí, un acto de justicia emerge porque aquello que es intercambiado tiene un equivalente o un valor proporcional. Para Aristóteles, de hecho, esta justicia en el intercambio implica cierto grado de proporcionalidad por ejemplo, en el contexto del trueque, una vaca puede ser considerada equivalente a diez gallinas), y esta proporcionalidad se ve reflejada en el dinero (ej., el precio de una vaca sería el mismo que el de diez gallinas).

Justicia en la Empresa

En contraste, existen otras relaciones de justicia cuando se trata de actividades llevadas a cabo de forma cooperativa. Esto evidentemente aplica a negocios pues el resultado de la actividad organizacional depende del esfuerzo de todos aquellos quienes conforman la compañía en términos de contribución y distribución (tal vez es más preciso, en este sentido, hablar de justicia de contribución y recompensa, que de mera justicia distributiva, aunque ambos conceptos signifiquen lo mismo). El contexto del negocio es caracterizado por la proporcionaldiad, puesto que no todos reciben igual recompensa, así como no todos entregan el mismo trabajo. Vale decir, las relaciones cooperativas son entendidas según el mérito asignado a cada persona respecto a un logro general.

Justicia en Sociedad

Finalmente, existe una relación entre la actividad comercial-empresarial y la sociedad, que usualmente se materializa a través de relaciones de justicia pública, urbana, impositiva y, especialmente, legal. La justicia legal o política regula, de hecho, compañías y actividades de mercado no sólo como una media entre el correcto funcionamiento de ambas realidades, sino también como un canal para la actividad comercial y productiva  para el desarrollo del bien de la sociedad.

El principio de justicia que exige a una compañía a "dar a cada uno lo que le corresponde" hace que sea imposible atender a cada grupo con justicia. Así, el tratamiento responsable, requiere distinguir entre los grupos (el igualitarismo no es criterio suficiente y es, más bien, injusto). Esta teoría considera, basado en las partes de la justicia, grupos definidos con los que la empresa se relaciona.  Estas distinciones se resumen en la siguiente imagen:

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